White Malbec Wine - The Wine Gin de Trivento
The Wine Gin: una nueva dimensión donde vino y botánicos se encuentran - White Malbec Wine
Trivento presenta The Wine Gin del Gran Jardín, una innovación que invita a descubrir una manera distinta de disfrutar. Este lanzamiento reúne la energía del Malbec blanco y la complejidad aromática del gin, dando lugar a un estilo nuevo dentro del universo de la bodega.
La propuesta se inspira en un escenario de consumo en transformación, donde cada vez más personas buscan bebidas de perfil amable, aromas definidos y una presencia equilibrada en boca. Bajo ese contexto, The Wine Gin surge como una alternativa que amplía las posibilidades de disfrute y abre un territorio donde dos mundos tradicionales encuentran un punto en común.
“El consumidor actual quiere descubrir, probar y sorprenderse. The Wine Gin nace de escuchar esa búsqueda y ofrece un producto que conecta sofisticación, carácter refrescante y una presencia amable en una misma copa.” comenta Silvina Barros, Marketing Manager de Trivento
Un puente hacia nuevas formas de consumo
Los cambios en las preferencias del público, especialmente entre las nuevas generaciones, muestran un interés creciente por bebidas más expresivas, de menor graduación alcohólica y con una identidad sensorial marcada. The Wine Gin se desarrolla a partir de esa lectura, integrando la tradición del vino con la impronta botánica del gin para conformar una expresión contemporánea.
Mientras el vino tinto pierde volumen a nivel global, los blancos —más frescos, de menor graduación y mayor tomabilidad— sostienen la esperanza con índices de crecimiento, frente a la caída de los tintos. A eso se suma un dato clave: las nuevas generaciones no se sienten interpeladas por los tintos tradicionales de segmentos medio/altos, ganadores de medallas, con narrativas que no logran conexión. El escenario actual muestra una preferencia creciente por bebidas de entrada suave, expresivas y fáciles de disfrutar. Las generaciones más jóvenes buscan alternativas de perfil vibrante, menor graduación alcohólica y aromas definidos. En respuesta a esta transformación, Trivento presenta The Wine Gin, un desarrollo que integra dos universos conocidos para crear un territorio completamente nuevo.
“Decidimos dar otro paso para acercarnos más a ese público con una propuesta disruptiva, y ahí fue que surgió la idea de generar una conversación entre el vino y las bebidas espirituosas”, agregó la líder del área de marketing.
“Había una inquietud sostenida en la industria, por cómo acercarse a ese nuevo público sin caer en vinos dulces o fórmulas simplificadas. Ahí empezamos a mirar otras categorías, y el gin aparecía como un universo maduro, amplio, conocido por el consumidor en todos los segmentos, territorios y con un lenguaje propio”, agregó.
“Decidimos dar otro paso para acercarnos más a ese público con una propuesta disruptiva, y ahí fue que surgió la idea de generar una conversación entre el vino y las bebidas espirituosas”, comenta Barros.
Un perfil versátil para distintos momentos
The Wine Gin se distingue por su capacidad de adaptarse a diferentes ocasiones. Es una bebida que puede disfrutarse sola, con hielo, en coctelería simple o como parte de tragos largos que realcen su carácter.
Sus atributos principales incluyen:
● Graduación moderada, adecuada para encuentros distendidos.
● Gran tomabilidad, con una textura suave y revitalizante.
● Aromas singulares, resultado del contacto con barricas que previamente añejaron gin.
● Versatilidad, que permite múltiples modos de consumo.
Para Barros, este es uno de los puntos más relevantes: “La versatilidad es clave: The Wine Gin abre nuevos momentos de consumo y acompaña estilos de vida más relajados, sin perder calidad”.
Innovación técnica de The Wine Gin
“Fue un proyecto de casi dos años de pruebas. Probamos distintos productores (mendocinos) de gin, distintos tipos de barricas y usos. El objetivo siempre fue el equilibrio: que se sienta el vino, que aparezcan las notas botánicas del gin y que la madera no tape nada”,explicó MAXIMILIANO ORTIZ, enólogo y creador del producto
La clave estuvo en resignificar la barrica. No como herramienta de aporte maderoso, sino como vehículo de memoria aromática. Aquí radica una innovación concreta, algo inédito en la industria del vino argentino, y quizás del mundo. El proceso consiste en macerar gin en barricas de roble francés de múltiples usos con Chardonnay —ya neutras para el vino— durante aproximadamente tres meses. Luego se retira el gin y se introduce el vino, que absorbe de manera controlada esas notas botánicas.
“Descubrimos algo muy interesante: apenas poníamos el vino en la barrica que tuvo Gin, absorbía muy rápido todas las notas esperables. Sacamos el vino y volvemos a meter uno nuevo por segunda vez en la misma barrica, y nos daba un perfil totalmente diferente. Entonces, empezamos a jugar con ese mix de vinos en las dos etapas de contacto en barricas como máximo”, explicó en detalle Maxi Ortiz, un proceso único que marca una bisagra por el encuentro entre dos potencias: vino y Gin.
“Descartamos barricas nuevas desde el inicio. No buscábamos dulzor ni complejidad por madera. Queríamos un vino fresco, de buena acidez, que dialogue con el gin sin dejar de ser vino”, aclara el enólogo.
El resultado es un producto técnicamente preciso, pero con vocación lúdica, flexible y abierta a la experimentación. Al degustarlo frío a unos 6 o 7°C, se lo percibe muy fresco y frutado de entrada, sigue rápido lo cítrico para posteriormente explotar en el paladar la nota a enebro, icónica del gin clásico, estilo London Dry. Sobre el final claramente surgen notas minerales muy marcadas. Todo en el marco de una gran tomabilidad y ligereza, al ser bajo en alcohol con solo 10,5%Vol., sintiéndolo mucho menos que en cualquier otro vino blanco.
Precio a Publico.
La botella tendra un valor al publico de $ 18.000
The GIn Place

